PUNTA BETTOLINA (2.997 m)

2009/08/07

Después de la ascensión al CASTOR en el día de ayer y tras posponer de nuevo la ascensión al Lyskamm West por los problemas estomacales de Mane, nos marchamos de Quintino Sella en dirección al Colle Bettaforca, no sin antes ascender a este casi 3.000, que suele pasar desapercibido para los que buscamos empresas de mayor envergadura.

SITUACIÓN
Cresta Limítrofe del Valais Central. Alpes.


PUNTO DE PARTIDA
Refugio Quintino Sella, guardado del 15 de Junio al 15 de Septiembre.

Para consultar nuestra aproximación al Refugio Quintino Sella desde Colle Bettaforca, accediendo mediante los remontes mecánicos existentes en Stafal, pinchad en este enlace del día 2.009/08/05.

Para más información, fechas y reservas, consultar la página web del RIFUGIO QUINTINO SELLA.


CARTOGRAFÍA
Hoja nº 294 Gressoney 1:50.000. Swisstopo.
Val d'Ayas Val di Gressoney Monte Rosa 1:25.000 Editorial L'Escursionista.


MAPA
Propiedad de L'Escursionista Editore.


RESUMEN
DESNIVEL: 100 metros (+); 1.000 metros (-)
DISTANCIA TOTAL: 4,5 km.
TIEMPO TOTAL: 04:00 horas.
DIFICULTAD: Fácil superior (F+).
Pasos de grado II equipados con cuerdas fijas en la arista rocosa existente a los pies del refugio.
Paso de grado II en los últimos metros de camino a la cumbre.
Pasos de grado I+ desde la salida de la canal a la Arista Sureste, constituidos por una serie de terrazas donde el avance es relativamente cómodo.
La ascensión a la cumbre desde el sendero número 9, que comunica Colle Bettaforca con el Refugio Quintino Sella, por la canal situada en la Cara Este de la Punta Bettolina es un poco expuesta por la caída de piedras y la inestabilidad del terreno.

MATERIAL: Casco imprescindible.

TRACK LOG GPS
Pinchad en este enlace: WIKILOC 20090807 PUNTA BETTOLINA

ASCENSIÓN
Como casi siempre en la vida, las cosas nunca salen como uno piensa y los planes están para cambiarlos, unas veces a peor y otras a mejor...

Después de dormir perfectamente con el Paracetamol 1 gramo, nos levantamos y nos ponemos a desayunar antes de que se comiencen a servir los desayunos en el refugio.

Mientras desayunamos, Mane me dice que no se encuentra bien, le duele el estomágo y apenas tiene hambre por no hablar del dolor de lumbares que ya venía arrastrando desde hace una semana, a lo que yo, como siempre, no le hago ni caso y tras el desayuno nos ponemos a organizar la mochila y a equiparnos en la puerta del refugio.

Pasados unos 30 minutos con todo listo para salir, Mane continúa con su mala cara y después de hacer una visita a las letrinas de Quintino Sella me comunica que tiene una gastroenteritis en todo regla y que evidentemente él no va a ascender así al Lyskamm West.

En esta situación lo más razonable es descender de Quintino Sella lo antes posible y olvidarnos del Lyskamm...snif!, pero es mejor quedarnos haciendo tiempo hasta que Mane asiente su estómago y comiencen a funcionar los remontes desde Colle Bettaforca mientras todas las cordadas salen del refugio...

Para rematar la faena, la meteo en los próximos días no es muy buena y no sabemos si podremos subir a Gnifetti y a Capanna Margherita como teníamos "planeado", ya sabemos como se complica el tiempo en Alpes, por lo que la probabilidad de que nos tengamos que marchar para casa solo con el Castor es bastante elevada.

Mane con su manzanilla....



...esperando a encontrarse mejor.


Salgo a la puerta del refugio.


Y observo la luna sobre el horizonte.


Y el Val de Gressoney.


Pero no quiero ni mirar los Lyskamm, que tendrán que esperar a mejor ocasión.


Mane está hecho polvo del estómago y de la espalda así que además de la cuerda cargo con toda la comida que nos queda, él ya tiene bastante con bajar del refugio.

Después de pagar la cuenta y despedirnos de la gente del refugio, un gran saludo desde aquí, muy amables en todo momento a pesar de que apenas hemos hecho gasto en el mismo, decidimos comenzar el descenso hacia Colle Bettaforca.


Las últimas cordadas comienzan su ascensión...


Y las brumas desde la puerta de Quintino Sella.


Hasta la próxima vez...


Mientras comenzamos el descenso por la arista rocosa.


Ayudándonos de las cuerdas fijas.


El Val de Gressoney ahí abajo.


Y el sol nos dá los ¿buenos días?


Con el Gran Paradiso vigilando nuestro descenso.


Que no paramos de observar.


Recorriendo la arista rocosa.


Con cuidado en este nevero, helado a esta hora de la mañana.


Aunque el sol ya comienza a calentarnos.


Descendiendo siguiendo los puntos amarillos.


Mane no se encuentra muy bien por lo que descendemos bastante despacio mientras oímos el sonido de los helicópteros que nos sobrevuelan, suponemos que en dirección a los refugios del Monte Rosa.

Suspendidos en el aire.


Junto a las nubes.


Mientras nos aproximamos al collado junto a ese 3.000.


Contemplando el grupo de los Breithorn.


Al alcanzar el collado en la cota 3.281 metros decidimos parar para beber agua y que Mane descanse un poco ya que sus fuerzas van justas y no tenemos demasiada prisa por llegar, bueno él quizá sí...

Gran Paradiso desde el collado.


Mientras me acerco a "tantear" este 3.000, cuya pared final se complica un poco.


De vuelta al collado reanudamos el descenso hacia Colle Bettaforca mientras Mane va "tocado" del todo por lo que el avanza muy lentamente.

Siguiendo las marcas amarillas.


En dirección a mi objetivo de hoy.


Por el sendero perfectamente señalizado.


Y las nubes nos envuelven.


Al ritmo de Mane y con el peso de mi mochila yo me canso el doble por lo que le propongo adelantarme en dirección al Colle Bettaforca y para hacer tiempo mientras él llega, yo ascenderé a la Punta Bettolina situada junto al sendero de descenso desde Quintino Sella.

Los dos estamos de acuerdo y él puede descender a su ritmo sin excesivos problemas por lo que en principio él me esperará en el Colle Bettaforca tranquilamente si yo me demoro demasiado.

Tras despedirnos, inicio rápidamente el descenso por el sendero para ganar el mayor tiempo posible y no hacerle esperar demasiado.

La Punta Betolina ya está más cerca.



Siguiendo el sendero.


De cerca parece más vertical.


Echo en vistazo atrás pero ya no veo a Mane.


Mientras continúo el descenso.


Bordeando la Punta Betolina que está formada por varias puntas voy buscando el mejor lugar para ascenderla hasta que visualizo una canal de roca muy descompuesta en su Cara Este por la que creo que podré ascender hasta la horcada existente entre dos de las puntas que la forman.

Abandono el sendero y asciendiendo unos metros con la mochila, la dejo detrás de un bloque y tras beber agua y ponerme el casco, cojo la cámara, el gps y el plano y comienzo la "miniascensión" del día de hoy.


Por este canchal de roca suelta donde el avance es penoso.


Y por donde seguiré ascendiendo.


Avanzando con cuidado por las rocas sueltas observo que la canal no llega hasta la horcada por lo que realizo una travesía en horizontal hacia la izquierda en busca de alguna zona no muy vertical para ascender.

Mientras Mane observa mi evolución desde el sendero.


Desde ahí la pared es muy vertical por lo que me dirijo en dirección a la canal en busca de un lugar más tendido para subir.

Lo que me queda por delante.


Localizo unas placas de rocas inclinadas que a modo de escalones me facilitan la ascensión por donde subo con cuidado, consultando el altímetro para ver los metros que me quedan hasta la cima.

Por ahí he ascendido.


El descenso hacia Colle Bettaforca desde aquí.


Mientras tomo como referencia ese palo entre las rocas.


Tras pasar junto al palo y ascender unos cuanto metros me encuentro con una pequeña trepada de grado II que no tiene ninguna complicación.

La trepada desde la base.


Superado este paso lo que me queda es un paseo.


Hasta alcanzar el punto más alto.


Cima de la Punta Betolina (2.997 m).


Según el plano, la altitud de la Punta Bettolina es de 2.997 metros pero curiosamente el GPS marca 2.978 metros de altitud, una diferencia importante.

Gran Paradiso a mi espalda.


El Val d'Ayas.


Dent d'Hérens un poco más cerca.


BREITHORN WETSGIPFEL y Mittelgipfel.


La vista del Castor y Lyskamm desde aquí.


CASTOR que ascendimos ayer.


Lyskamm West que de nuevo tendrá que esperar...


Es tarde y Mane estará ya muy cerca de Colle Bettaforca por lo que inicio el descenso sin demorarme más en la solitaria Punta Bettolina, en dirección al paso de grado II tomando como referencia el palo entre las rocas.

Que se sitúa ahí abajo.


Tras el destrepe, continuo el descenso hasta alcanzar el palo desde donde avanzo en busca de las placas de roca escalonadas.

De allí vengo.


Extremando la precaución en todo momento, desciendo por las placas de roca y avanzo en busca de la canal de roca descompuesta por la que he subido hace un rato.

La canal por la que descenderé.


Casi a "cuatro patas" bajo por la canal con cuidado para no acabar rodando mientras las rocas ceden a mi paso con demasiada facilidad.

Vista atrás en la canal.


Mi mochila está cerca.


Y unos metros más abajo alcanzo el sendero.


Desde donde observo parte del descenso realizado.


Recupero mi mochila y me pongo en marcha en dirección al Colle Betaforca, muy cerca de aqui, donde Mane debe estar esperando algo impaciente por sus problemas estomacales.

Y continuando por el sendero ya veo la Estación del Colle Bettaforca.


Cada vez más cerca.


Donde Mane me espera estirando.


Sin entertenernos mucho más aquí, nos montamos en el telesilla que nos conducirá a Santa Ana, ahora ya sin esfuerzo.

Disfrutando del viaje.


A punto de llegar a Santa Ana.


Donde algunos toman el sol sin preocuparse demasiado por su piel.


En este restaurante con vistas a las cumbres del Monte Rosa.


Tras descender hasta Stafal en el funicular y descargar todo en la furgo, nos vamos en busca de algún alojamiento para que Mane descanse y se recupere: ZUMSTEINSPITZE Y SIGNALKUPPE O PUNTA GNIFETTI son nuestros próximos objetivos.


Para consultar otras Ascensiones en Alpes tanto a Cumbres de 4.000 metros como a otras de menor altitud, pinchad en este enlace: ASCENSIONES EN ALPES.
 
 

2 comentarios:

sherpa dijo...

Que putada lo del liskamm!!!
A nosotros tambien se nos resistio...
Espero que mane se recupere y podais seguir mostrando vuestro periplo...jejeje
de todas formas la punta bettolina, que recuerdo perfectamente, aunque no subimos, es una muesca mas...
Saludos

SARITA dijo...

Pues sí, la verdad, porque le tengo muchas ganas a los Lyskamm y cuanto más los miro más me atraen... En fin, supongo que la próxima vez que volvamos a los Alpes lo intentaremos de nuevo.

Lo importante es que Mane está bien aunque el dolor de espalda le ha durado hasta hace un par de días.

Gracias Sherpa.