TUC DETH PLAN DERA SÈRRA O TUC DE QUADRILHES (1.978 m)

2016/02/17

Una de las cumbres más panorámicas de la Val d'Aran y, además, situada al lado de casa, y es el que el Tuc deth Plan era Sèrra o Tuc de Quadrilhes nunca decepciona... :)

Hoy es el último día de Mane aquí en la Val d'Aran antes de marcharse a Madrid para volar de vuelta a Lima, por lo que habrá que aprovechar la jornada... una actividad sencilla y apta para casi todos los públicos pasando por el idílico Còth de Baretja, ideal para hacerla con esquís de travesía o con raquetas en invierno o con zapatillas de trail running en verano.


SITUACIÓN
Val d'Aran. Pirineo de Lleida. Spain/France.


PUNTO DE PARTIDA
Pòrt d'eth Portilhon.

Desde la entrada de Bossòts, continuar por la carretera N-141 que asciende hasta el Pòrt d'eth Portilhon (8 km) donde existe un pequeño aparcamiento donde se puede dejar el coche.

Para llegar a Bossòts (Lleida), ver GOOGLE MAPS.


CARTOGRAFÍA
Val d'Aran 1:40.000. Editorial Alpina.

MAPA


RESUMEN
DESNIVEL: 800 metros (+/-)
DISTANCIA TOTAL: 11 km.
TIEMPO TOTAL: 05:30 horas (incluyendo 01:30 horas de paradas).
DIFICULTAD: Fácil Superior (F+).
Pendientes de nieve de 35º - 40º desde el Còth de Baretja hasta la cima del Tuc deth Plan dera Sèrra o Tuc de Quadrilhes.

MATERIAL: Equipo básico invernal; raquetas recomendables.
AGUA: Se puede coger agua en algún punto del recorrido.

TRACK LOG GPS
Pinchad en este enlace: SPORTS TRACKER 20160217 TUC DETH PLAN DERA SÈRRA

Debido a un problema con el smartphone, el track de la ascensión está incompleto.


ASCENSIÓN
La meteorología es espléndida para la jornada de hoy pero el riesgo de aludes nos hace ser conservadores. Tras darle muchas vueltas, nos decantamos por subir hasta el espectacular Còth de Baretja y ascender hasta la cima del Tuc deth Plan dera Sèrra, que ya hemos ascendido unas cuantas veces desde que vivo en la Val d'Aran.

Quedamos con Martín y con José Luis en el HIRU para tomarnos un café antes de salir. Para los que no le conozcáis, JOSÉ LUIS MUÑOZ es un prolífico escritor salmantino que ha encontrado en Bossòst en particular, y en la Val d'Aran en general, su retiro espiritual y una de sus fuentes de inspiración. No en vano, el próximo viernes 8 de Abril de 2016 verá la luz CAZADORES EN LA NIEVE, su primera novela ambientada en la Val d'Aran y la primera novela negra que se desarrolla en nuestro valle.

Cartel de presentación de Cazadores en la nieve en Bossòst el próximo 8 de Abril del 2016.



Si le preguntamos a José Luis cual es su lugar favorito del valle, la respuesta será el Còth de Baretja, por eso, cada vez que puede se escapa hasta allí para disfrutar de un buen libro o de un paseo en agradable compañía. Por su pasión por el Còth de Baretja eligió Bossòst como lugar para vivir. Casi por casualidad, José Luis conoció a Silvia y a Martín, dueños del HIRU y lugar donde José Luis comenzó a dar forma a CAZADORES EN LA NIEVE y que ha condicionado tanto el desarrollo como los personajes de la novela.

Cazadores en la nieve, de José Luis Muñoz.


Nos demoramos más de lo previsto en el HIRU y son más de las 11:00 AM cuando aparcamos en Eth Portilhon, donde terminamos de preparar las mochilas y hacemos el reparto de raquetas, José Luis y Mane con las mismas, y Martín y yo, que somos más ligeros de peso, a pata.

11:30 AM, nuestro punto de partida...



... posando con el Còth de Baretja y el binomio TUC D'AUBÀS - TUC DERA TRONA antes de comenzar.


Retrocedemos unos cuantos metros por la carretera hasta encontrar la huella de raquetas que asciende al Còth de Baretja y es que, esta actividad es una clásica para nuestros vecinos de la France.

Hora de ponerse las raquetas y de ajustar bastones...



... la huella es una autopista...


... avanzando por la pista en dirección al Còth de Baretja...


... el bosque está espectacular...


... nosotros por la pista principal...


... poco hielo para picar este año, verdad Martín???...


... preciosos paisajes los de la Val d'Aran...


... hasta alcanzar el PR, que acorta notablemente el recorrido de la pista...


... Martín en cabeza, esa genética vasca...


... ahora yo por delante...


... imposible no hacer fotos durante el recorrido...


... la pendiente no da tregua en este tramo...


... un momento para recuperar el aliento...


... hasta alcanzar de nuevo la pista...


... el sendero no tiene pérdida...


... ahora a pleno sol.


En vez de atajar por el PR, optamos por seguir por la cómoda pista durante unos metros y enlazar con el sendero de pequeño recorrido unos metros más arriba.

Haciendo un poco el idiota...



... un posado antes de continuar...


... sin prisa pero sin pausa.


A la altura del abrevadero, decidimos seguir por la pista siguiendo las sabias indicaciones de José Luis sobre su teoría de los atajos... :)

Ahora soy yo la que cierra el grupo...



... hasta aquí hemos llegado, se acabo lo bueno...


... Baish Aran hacia el Norte...


... en dirección al Còth de Baretja...


... comienzan las panorámicas....


... numerosas huellas...


... Mane y José Luis aparecen en escena...


... un poco más cerca...


... nuestro objetivo del día...


... cerrando el grupo...


... y el de los genes vascos en cabeza...


... últimos metros...


... para alcanzar el grandioso Còth de Baretja...


... donde la vista es espectacular...


... sobre todo en un día como hoy...


... los TRESMILES del Sector del PERDIGUERO...


... Tuc deth Plan dera Sèrra o Tuc de Cuadrilhes...


... mientras los rezagados van haciendo acto de presencia.


Impresionante Còth de Baretja... reconozco que a mí también me enamoró aquella primera vez que lo visité cuando ascendí al TUC DERA ENTECADA hace ya casi 3 años.

Hacemos una breve parada (00:15 horas) en el Còth de Baretja para picar algo antes de continuar hasta la cima... JOSÉ LUIS ni se plantea subir, se quedará disfrutando de las vistas y leyendo un libro plácidamente mientras nosotros nos castigamos gratuitamente hasta la cima.

El autor de la novela tomando un ligero tentempié.


CAZADORES EN LA NIEVE, LA PRIMERA NOVELA NEGRA AMBIENTADA EN LA VAL D'ARAN
Texto de José Luis Muñoz para www.bailandoconsarrios.com

El porqué
Una deuda. Una deuda hacia un paisaje, el del Valle de Arán, que he ido haciendo mío, a lo largo de muchos años, hasta el punto de residir, en mi octava vida, en medio de él. Una deuda hacia una población, Bossòst, en la que me he sentido siempre bien acogido pese a mi condición de forastero. En mis ficciones, el escenario juega un papel fundamental. También lo es en “Cazadores en la nieve”. Pero no eché mano del paisaje idílico que puede ofrecer el Valle en primavera o en verano, o del multicromático del otoño, sino que recurrí, por dramatismo, al invierno. El invierno en el Valle es tan bello como duro; la nieve que lo cubre y el frío constante iban a formar parte de mi novela, un elemento más, bastante importante, en el desarrollo de la historia. He definido en algún lugar “Cazadores en la nieve” como una novela telúrica, porque sus personajes salen de las entrañas de la tierra, son escasamente civilizados, se funden en la naturaleza como los pueblos que se encaraman por las laderas de las montañas, son muy aptos para el tipo de historia que quería contar.

Novela negra
He escrito una novela negra quizá por deformación literaria, por haberme criado dentro de ese género tan de moda y que permite una diversidad de discursos. Se asocia, habitualmente, el género negro con los ambientes urbanos, y así lo he hecho yo hasta ahora. Bueno, miento, una novela negra que publiqué hace muchos años y ahora reedito, “Mala hierba”, tenía lugar en una pequeña población de la América profunda. Camilo José Cela incursionó en el género negro en una de sus mejores novelas: “La familia de Pascual Duarte”. Dolores Redondo ha puesto de moda el Baztán en su trilogía policial. Yo he convertido Arán en un escenario en donde tiene lugar un drama intenso en el que tres personajes muy diferentes y enfrentados, un guardia civil con un pasado oscuro, un forastero que nadie sabe qué viene a hacer al pueblo y un guardia forestal brutal, hacen su particular Vía Crucis. En cierta forma es una novela de redención, porque los personajes, sin yo pretenderlo, están expiando sus culpas. Haber tenido una educación cristiana es lo que tiene.

El paisaje
No es fácil describir el paisaje. Además se puede caer en lo plúmbeo, como José María Pereda, que se pasaba páginas de sus novelas hablando de él e invitaban a cerrar el libro en “Peñas arriba”. El paisaje, en mi novela, no obstante, es más que un decorado, es el escenario wagneriano en donde tienen lugar escenas importantes del libro, cruciales. En un tramo de la pista que sale de Les y desemboca en el Valle de Torán, uno de los bosques más salvajes del Valle en el que suelo perderme con la bicicleta, sitúo los encuentros amorosos clandestinos entre dos amantes infieles, entre árboles devorados por la niebla. El Coth de Baretges, un lugar icónico para mí, determinante para fijar mi residencia en el pueblo de Bossòst, es otro de los lugares que resalto en la novela. Uno de los tres personajes principales de este drama negro y telúrico se queda materialmente en trance cuando arriba a ese mirador extraordinario de la Maladeta y el Aneto. No me costó escribir ese capítulo: soy yo. El desenlace de la novela, que vino dado por el hilo narrativo, discurre en uno de los recodos de la pista que sube desde el Portillón al Coth de Baretges. Los árboles, la nieve caída, las escenas de caza a través de las cuales se sublima la violencia, son determinantes en “Cazadores en la nieve”.

La frontera
Siempre he sentido una extraña fascinación por las fronteras, por lo artificiales que son dividiendo territorios de forma aleatoria. En alguna de mis novelas, como en “La Frontera Sur”, ambientada en México y Estados Unidos, se ha hecho evidente hasta en su título. La parte del Valle de Arán en la que resido, que poco tiene que ver, sociológicamente hablando, con el Mig Aran o el Naut Aran, está muy próxima a Francia y por ello la influencia del país vecino es muy poderosa en el tipo de comercio que abunda: bebidas alcohólicas y tabaco. El Valle tiene su propia idiosincrasia. Forma parte de Catalunya, en teoría, pero se distancia de ella por una cultura y una lengua propia que viene del occitano, es un territorio que está al otro lado de la frontera natural que separa Francia de España, en la cara norte del Pirineo. Al estar situado en el extremo de Catalunya, lejos de la capital Barcelona, podemos decir que también hay una influencia notable de Madrid, sobre todo cuando los reyes pasaban aquí los inviernos, lo que llevó a una concentración de fuerzas policiales. Creo que debe de ser uno de los enclaves de España con más fuerzas policiales (guardia civiles, policías, mossos d’esquadra) por habitante y metro cuadrado. El Baish Aran, paisajísticamente hablando, es la parte del Valle que más me interesa. Perderme por sus bosques y estar caminando por ellos sin tropezar con un alma es algo que no tiene precio para mí. La frontera imprime un carácter especial, además, al paisanaje, con tipos muy peculiares y literarios. Fue zona de contrabandistas y de guerrilleros que plantaron cara al franquismo cuando las unidades de la UME reconquistaron el territorio por unos pocos meses. En el Valle debe de haber tantas armas, en proporción, como en Estados Unidos: todos son cazadores.

El título
Es un homenaje a un cuadro que siempre me fascinó, “Cazadores en la nieve” de Peter Brueghel el Viejo, un pintor flamenco extraordinario que te permite meterte en sus cuadros. Yo ironizo con que estoy metido en ese cuadro desde que vivo en el Valle. Hay también una referencia literaria de cierta importancia, a “La montaña mágica” de Thomas Mann. Hablando de ella trabé amistad con Martín y Silvia, del bar-restaurante Hiru, cuando tomaba mi primera cerveza en su terraza. El pueblo, en el libro, como guiño dedicado a ellos, no se llama Bossòst sino Eth Hiru, y el bar de mis amigos, el saloon de este western, porque sin quererlo he escrito un western con sheriff, forastero, saloon y duelo en la alta sierra (me faltan los indios), es otro de los escenarios en donde se desarrollan importantes capítulos de la novela. Este entorno, para mí, ha sido la montaña mágica que me ha redimido en mi octava vida, que me ha salvado de una crisis personal profunda. Llegué al Valle desarbolado y me he curado, y he crecido, conociéndome en un ejercicio de introspección solitaria, gracias a él. Lo siento como mi territorio, como siento el barrio de Gracia de Barcelona como territorio de mi pasado. Cuando camino por los senderos del Valle tengo la sensación de que ya lo hice en otra existencia, de que formo parte de ese paisaje extraordinariamente bello.

“Cazadores en la nieve” se presentará el viernes 8 de abril a las 19:30 PM en el Ayuntamiento de Bossòst por el alcalde Amador Marqués.



Es hora de iniciar el ascenso hasta la cima, eso o al final acabaremos bebiéndonos las cervezas que hemos porteado hasta aquí y no seremos capaces de dar ni un paso más cuesta arriba.

Martín y Mane...



... de camino a la cima...


... alguien se está riendo de mí porque hoy no voy la primera...


... ganando altura...


... buena huella...


... turno de Mane...


... Montlude en el centro de la imagen...


... Maladetas casi al completo...


... ahora por la arista...


... hoy voy de señorita...


... la pendiente se acentúa puntualmente...


... últimos metros...


... para salir a la cresta...


... Còth de Barteja escoltado por TUC D'AUBÀS...


... Martín junto a la Muga 357...


... al detalle...


... turno de Mane...


... estos dos caballeros me ceden los honores...


... espectaculares vistas...


... imposible no hacer fotos...


... hasta llegar al punto más alto.


A las 15:00 PM nos plantamos en la cima del día, algo menos de 01:00 hora desde que dejamos a José Luis tomando el sol... sesión de fotos rápida (00:10 horas), que seguro que se ha tomado todas las cervezas mientras tomaba ideas para sus próximas novelas... :O

Luchon en el fondo del valle...



... un selfie en el punto más alto...


... posando con un buen puñado de TRESMILES...


... Sarita y Mane...


... el fotógrafo cazado...


... ahora con Martín...


... identificando cimas...


... MALH DES POIS y LA MALADETA entre otras.


Cima del Tuc deth Plan dera Sèrra o Tuc de Quadrilhes (1.978 m).


Es hora de iniciar el descenso, cada uno a su ritmo... ya sabemos quién llegará el primero al Còth de Baretja pero, quién llegará el último???

Recorriendo la cresta en sentido inverso...



... a vista de pájaro...


... ahí viene Mane...


... corriendo en el llano...


... José Luis ya está impaciente.


Impaciente por beber cerveza y por devorar algunas de las viandas que hemos traído... y es que estos pequeños placeres son los que dan sentido a nuestra existencia, y no la comida de astronauta, como denomina a mis socorridas barritas energéticas.

Tras una larga parada (01:00 hora) decidimos movilizarnos, empieza a hacer frío y Martín aún tiene que prepararnos una degustación de sushi para esta noche.

Nos despedimos del Còth de Baretja...



... con vistas a las montañas del Baish Aran.


... cuidado con los resbalones...


... a la altura del abrevadero, gracias Martín...


... la luna nos acompaña en el descenso...


... ya en el sendero...


... Martín siempre en cabeza...


... a punto de abandonar el PR para recuperar la pista...


... comentando la jornada...


... JOSÉ LUIS en solitario...


... muy cerca del punto de partida...


... últimos metros por la carretera.


A las 17:15 PM alcanzamos la furgoneta y nos movilizamos hacia Bossòst... una cerveza rápida en el HIRU antes de arreglarnos para la cena despedida de Mane y para "intentar ayudar" a Martín con la preparación de la misma.

José Luis y Cris...



... una pequeña muestra de la genialidad de Martín.


Muchas risas durante la cena y muchas preguntas acerca de CAZADORES EN LA NIEVE, de la trama, de sus personajes y de los agradecimientos... gracias por incluirme, yo estaré encantada de llevarte de paseo cuando quieras... :)



Booktrailer de Cazadores en la nieve.


Nos vemos el próximo 8 de Abril en Bossòst, os esperamos a tod@s!!!


 

1 comentario:

ferel dijo...

Lo de la comida de astronauta me había llegado al corazón hasta que he visto la foto del sushi. Pura envidia. ;-)