POLLUX (4.092 m)

2008/09/02

Segundo día en el Refugio Guide del Cervino desde donde ascenderemos al Pollux, siendo ésta nuestra última ascensión en Alpes este año por culpa del mal tiempo.

El Pollux es un 4.000 que suele pasar desapercibido frente a sus hermanos mayores CASTOR y BREITHORN debido fundamentalmente a su menor altura y mayor complicación, pero que para nosotros será nuestra ascensión "estrella" de esta primera visita a los Alpes.

English version in this link: POLLUX (13.425 ft). ENGLISH VERSION


SITUACIÓN
Cresta Limítrofe del Valais Central. Alpes.


PUNTO DE PARTIDA
Refugio Guide del Cervino, guardado todo el año.

Para consultar nuestra aproximación hace dos jornadas al Refugio Guide del Cervino desde Breuil-Cervinia, mediante los remontes mecánicos existentes hasta Plateau Rosà, pinchad en este enlace: SUBIDA AL RIFUGIO GUIDE DEL CERVINO.

CARTOGRAFÍA
Hojas: nº 284 Mischabel y nº 294 Gressoney 1:50.000. Swisstopo.
Val d'Ayas Val di Gressoney Monte Rosa 1:25.000 Editorial L'Escursionista.


MAPA
Propiedad de L'Escursionista Editore.


RESUMEN
DESNIVEL: 900 metros (+/-)
DISTANCIA TOTAL: 18 km.
TIEMPO TOTAL: 12:00 horas.
DIFICULTAD: Algo Difícil Inferior (AD-).
Pendientes de nieve de 50º en el corredor previo a la rocosa Arista SW del Pollux.
En la Arista SW, pasos de grado III donde existen cadenas fijas para facilitar la progresión, que aún así pueden resultar expuestos:
- Placa inclinada de unos 6 metros de longitud en horizontal con una fisura de 10 centímetros de ancho donde apoyar los pies.
- Canal-chimenea de bloques empotrados de unos 5 metros de altura.
- Pared de roca pulida de unos 8 metros de altura con algún buen apoyo para manos y pies, que dá acceso a la espalda del Pollux, donde se ubica una estatua de la Virgen.
Pendientes de 40º en la arista final desde la espalda hasta la cima, por lo que ES IMPRESCINDIBLE ASCENDER CON LOS CRAMPONES Y EL PIOLET HASTA AQUÍ, ya que es muy tentador dejar la mochila en la base del corredor, y los crampones y el piolet antes de la arista rocosa, pensando que no los vamos a necesitar.

MATERIAL: Material para la progresión en glaciares. Para más información, consultar el libro PROGRESIÓN EN GLACIARES Y RESCATE EN GRIETAS de la Editoral Desnivel o bibliografía similar.

ASCENSIÓN
Después de la ascensión al BREITHORN en el día de ayer con el tiempo un poco revuelto, nos levantamos pronto y observamos que en principio la previsión de buen tiempo se ha cumplido, por lo que desayunamos y recogemos todo para ponernos en marcha cuanto antes, ya que el plan es ascender al Pollux y dormir en el Refugio Guide d'Ayas para continuar con nuestro recorrido por el Monte Rosa.

Desde la puerta del refugio, hoy podemos observar el cielo azul y el mar de nubes a 3.500 metros.



Salimos del refugio y al pie del mismo nos encordamos y nos ponemos en marcha por el mismo camino que ayer, en dirección al Plateau del Breithorn, situado junto a la Estación de Klein-Matterhorn.

Al igual que ayer, vamos ascendiendo por la pista de esquí por el lateral de la misma para no entorpecer a los numerosos esquiadores que descienden hacia Plateau Rosà, pero sin salirnos de ella, ya que las pistas se sitúan sobre un glaciar bastante agrietado.

Unos metros más arriba, el Cervino aparece detrás de Plateau Rosà.


¡Impresionante!


Escoltado por el Dent Blanche a su derecha.


Y algunos 4.000 emblemáticos del lado suizo.


La pista de esquí vira hacia la izquierda y se divide en dos, la de la izquierda, que discurre en llano y que atraviesa un tunel en dirección a las proximidades de Klein-Matterhorn por donde fuimos ayer de camino al Breithorn, y otra pista situada a su derecha, que asciende en fuerte pendiente y que nos situará más cerca del collado Breithornpass, desde donde continuaremos hacia el Pollux, sin necesidad de desviarnos hacia Klein-Matterhorn.

Plateau Rosà parece minúsculo a los pies del Cervino.


Que destaca por encima del Dent d'Hérens.


Y hacia el Oeste aparece el Mont Blanc.


Continuando el ascenso por la pista, vemos que esta vira hacia la derecha en un giro de 90º y que nos desvía de nuestra trayectoria, mientras observamos el Breithorn enfrente nuestro y unas huellas que se desvían de la pista en dirección al Plateau del Breithorn.

Tras meditarlo un minuto, decidimos seguir las huellas, confiando en que en esta zona no haya muchas grietas y si las hay, es lo suficientemente temprano para que los puentes de nieve aguanten nuestro peso sin llevarnos ningún susto.


Incluso nos hacemos alguna foto.


Viendo por donde hemos de continuar.


Aunque es tentador, mejor no salirse de la huella.


Con el mar de nubes y el Mont Blanc detrás nuestro.


Mientras continuamos en dirección al Breithornpass.


Y el Cervino, imposible dejar de contemplarlo.


Pasada la zona crítica, atravesamos una de las pista de esquí de Klein-Matterhorn, y avanzamos en dirección al inmenso Breithornpass, siguiendo una huella que recorre el Plateau del Breithorn en dirección a la huella principal que comienza en Klein-Matterhorn y que continúa hacia el Este en dirección al Pollux.

Desde el Breithornpass, observamos alguna cordada que sale de Klein-Matterhorn.


Para ascender el BREITHORN WESTGIPFEL, que nosotros ascendimos ayer.


Mientras contemplamos el resto de los Breithorn, que ahora bordearemos por el Sur.


Y alguna cordada más de camino al Breithorn.


Avanzando unos metros más nos vamos aproximando a la huella principal, muy "trillada" debido a la proximidad de Klein-Matterhorn, ideal para hacer alguna ascensión exprés.

Ya vemos el Pollux, el más pequeño de todos, a la izquierda de Castor.


Y el Cervino y el Dent Blanche a la derecha de Klein-Matterhorn, tras pasar el Breithornpass.


Alcanzada la huella principal dejando el Breithorn Westgipfel a nuestra izquierda, vamos recorriendo la vertiente Sur del resto de Breithorn, en dirección Este.

El mar de nubes a nuestra derecha cubriéndolo todo.


Mientras contemplamos el espectáculo que tenemos enfrente.


A diferencia de ayer, el día es espléndido y podemos observar todas las cimas de la Cresta Límitrofe del Valais Central, previas a las cimas del Monte Rosa.

Desde aquí vamos siguiendo la huella perfectamente definida que recorre la Cara Sur del grupo de los Breithorn en dirección al Pollux.


Y por donde ascenderemos hasta la cima.


Con el mar de nubes unos metros más abajo.


Y aproximándonos al Pollux tras cruzar un par de grietas.


Observando su rocosa Arista SW.


Ahora un poco más cerca.


Echando un vistazo atrás para ver de donde hemos venido.


Y el corredor por donde hemos de ascender.


En la base del corredor que asciende por la Arista SW del Pollux, paramos para hidratarnos y comer unos frutos secos mientras observamos la evolución de alguna cordada que asciende por el mismo.

Para subir más rápido y más ligeros, decidimos dejar las mochilas aquí (de lo que nos arrepentiremos más tarde) ya que llevamos bastante peso, para pasar tres días más de refugio en refugio.

Observando la inclinación del corredor y con los pasos de roca existentes en la arista hasta la espalda del Pollux, decidimos desencordarnos para avanzar más rápido aunque no menos seguros.


Iniciamos el ascenso.


Avanzando sin problemas gracias a la huella existente.


Observando lo que nos queda.


La inclinación del corredor va aumentando hasta alcanzar los 50º, donde avanzamos con cuidado ya que la capa de nieve es muy fina y las rocas afloran a la superficie.

Al final del corredor, ya en la arista rocosa.



Desde donde observamos la salida del corredor.


Y las cordadas ascendiendo por la Cara Sur del Castor.


Desde este punto, ascendemos por la arista rocosa, con varias cordadas detrás nuestro, donde nos encontramos varios pasos de grado I/I+ y algún paso de grado II hasta alcanzar el comienzo de la zona más entretenida de la arista: una placa inclinada de unos 6 metros de longitud, dotada de una cadena fija y de una fisura de 10 centímetros para los pies.

Como hemos dejado las mochilas abajo (ya nos hemos arrepentido), tomamos la decisión de dejar los piolets aquí para ascender más cómodos las dos placas de roca y la chimenea intermedia, a pesar de saber que desde la espalda del Pollux, nos queda la arista nevada a la cima... je, je.


Mientras tanto, la cordadas que venían detrás nuestro han llegado hasta aquí, todas con guía, por lo que les cedemos amablemente el paso y así observamos como superan la zona más complicada.

Esperando nuestro turno.


El impresionante CASTOR, que en teoría ascenderemos mañana y Liskamm.


Tras más de 1 hora esperando, una vez que la placa ha quedado libre, es nuestro turno y aunque existe una cadena fija, con los crampones puestos resulta un poco expuesta por lo que Mane pasa primero mientras yo le aseguro desde abajo, colocando unas cintas exprés en los anclajes intermedios de la cadena.

Pasada la placa al pie de la canal-chimenea por la que hemos de continuar, Mane me asegura mientras supero la placa recuperando nuestras exprés, que volveremos a colocar en el descenso con la correspondiente "pérdida de tiempo".


La placa que acabamos de cruzar.


Y la canal situada debajo de la placa.


A los pies de la canal-chimenea Mane sube primero, esta vez sin que yo le asegure hasta el final de la misma.

Mientras un guía me "trepa" literalmente.


Tras este pequeño incidente con el guía y su cliente, subo hasta el final de la chimenea desde donde solo nos queda la pared de roca pulida para llegar a la espalda del Pollux.

De nuevo repetimos la jugada, Mane sube primero sin necesidad de asegurarle y yo subo simplemente con la cuerda por arriba, o sea en "top rope", para evitar sustos innecesarios.


La pared por la que he de subir.


Tras la ascensión por la pared con algún problema debido a los crampones (mi mochila!!) alcanzo la espalda del Pollux donde Mane me espera impaciente.

Con el grupo de los Breithorn hacia el Oeste.


Lo que nos queda hasta la cumbre.


Liskamm y CASTOR.


Ahora con la estatua de la Virgen.


Sin entretenernos más, iniciamos el ascenso por la arista en dirección a la cumbre, con los crampones puestos y sin el piolet, que echaremos de menos en el descenso.

Nos encomendamos a la Virgen.


Y nos ponemos en marcha siguiendo la fila.


Observando de nuevo al Castor.


Breithorn, con el Roccia Nera en primer plano, el menos alto y más rocoso de todos.


Mientras la espalda va quedando atrás.


Y nosotros seguimos ascendiendo.


Y unos metros más arriba, contemplamos infinidad de cumbres.


Recorriendo los últimos metros de la arista nos acercamos a la Cima del Pollux, desde donde la vista es increíble hacia el Norte ya que hacia el Sur las nubes han cubierto todo.

A punto de llegar a la cima.


Desde donde contemplamos Liskamm con Monte Rosa detrás.


Los inmensos glaciares suizos...


... de varios kilómetros de longitud.


Breithorn y Dent Blanche detrás de ellos en la distancia.


El resto de cordadas que están con nosotros en la cima.


Las nubes a punto de tapar el CASTOR.


Que Mane no puede parar de mirar.


Uno de los guías de una de las cordadas que están con nosotros en la cima, se ofrece amablemente a hacernos unas fotos.

Cima del Pollux (4.092 m).


Entre Monte Rosa y Liskamm.


Se hace tarde y tenemos que descender por lo que nos mentalizamos para marcharnos mientras hacemos las últimas fotos.

La Arista Norte desde la cima.


No nos cansamos de hacer fotos.


Lyskamm, Monte Rosa y ZUMSTEINSPITZE.


Iniciamos el descenso por la arista nevada hasta la espalda con mucho cuidado ya que vamos sin el piolet y sin bastones, por lo que un resbalón podría terminar unos cuantos metros más abajo.

Hasta la próxima visita, Pollux.


Esa cordada desciende directamente a Zermatt.


Y nosotros cuidando cada paso.


Mientras las nubes van avanzando.


De camino a la espalda del Pollux.


Hasta alcanzar la estatua de la Virgen.


Sin perder tiempo iniciamos el descenso hasta la reunión existente al final de la cadena fija desde donde rapelaremos la pared de roca pulida hasta el comienzo de la chimenea.

Nos despedimos de la Virgen.


Y descendemos en busca de la reunión.


Desde donde rapelamos la pared.


Tras rapelar la pared, vamos destrepamos con ciudado la chimenea en busca de la placa mientras las nubes lo van cubriendo todo.

La cadena que nos ayuda en el descenso.


Y la placa donde terminan las dificultades en la roca.


Tal y como hicimos en la subida, Mane me asegura en la placa con la consiguiente pérdida de tiempo de nuevo, pero él decide pasar sin que le asegure.

Mientras recoge la cuerda.


Pasadas las dificultades en roca, recogemos nuestros piolets y descendemos con cuidado la arista rocosa en dirección al corredor para afrontar la última dificultad del día.

A punto de entrar en el corredor, vemos alguna cordada en dirección a Klein-Matterhorn.


Y esas nubes amenazantes.


Iniciamos el descenso por el corredor extremando la precaución en la zona de mayor inclinación, hasta que llegamos a la base del mismo y desde ahí hasta nuestras mochilas.

Desde donde ya no vemos nada.


Recuperando nuestras mochilas, nos hidratamos correctamente y comemos unos frutos secos mientras decidimos qué hacer ya que no vemos nada y no encontramos la huella que desciende hacia el Refugio Guide d'Ayas, situado en una zona donde existen muchas grietas y con la hora que es, los puentes de nieve pueden darnos más de un disgusto.

Tras meditarlo unos minutos mientras esperamos que se despeje un poco, tomamos la decisión de volver sobre nuestros pasos hacia el Refugio Guide del Cervino y una vez allí, ya veremos que hacemos en los próximos días.


Sin perder más tiempo, nos ponemos en marcha recorriendo de nuevo la vertiente Sur de los Breithorn en dirección al Breithornpass y a Klein-Matterhorn.

El Pollux tapado tras las nubes.


Mientras seguimos la huella en sentido inverso a esta mañana.


Extremando la precaución al pasar sobre alguna grieta al descubierto, vamos avanzando en ascenso en dirección al Plateau del Breithorn.

Y sin entretenernos ya estamos a los pies del Breithorn.


Intuyendo la Estación de Klein-Matterhorn.


En vez de volver por donde hemos ido en el ascenso hace ya unas horas, continuamos hacia Klein-Matterhorn y unos metros antes, viramos hacia la izquierda y descendemos por la pista de esquí en dirección a Plateau Rosà, donde nos encontramos con Tara, que ha salido a esquiar un poco y que nos adelanta en el descenso.

El sol intenta salir.


Continuando por la pista de esquí en dirección a Plateau Rosà, descendemos pensando en la cena de homenaje que nos daremos al llegar al refugio.

Despidiéndonos el Cervino, cubierto de nuevo.


Y el sol a punto de ponerse.


Sin más contratiempos llegamos al refugio, donde pedimos una botella de vino tinto para celebrar la ascensión de hoy y lo que suponemos será nuestra última ascensión en Alpes en este año, ya que la previsión para el resto de la semana anuncia que el tiempo se complica y mi tendinitis del pie derecho está empeorando.

Contentos con la ascensión al Pollux y tras la abundante cena nos marchamos a dormir aunque algunas no "pegarán ni ojo", para no variar.


Para consultar la siguiente jornada, pinchad en este enlace: BAJADA DEL RIFUGIO GUIDE DEL CERVINO.

Para consultar otras Ascensiones en Alpes tanto a Cumbres de 4.000 metros como a otras de menor altitud, pinchad en este enlace: ASCENSIONES EN ALPES.
 
 

No hay comentarios: