PEÑA UBIÑA (2.417 m)

2006/05/25

Después de las ascensiones en el Parque Natural de Somiedo, en nuestro último día de vacaciones nos acercamos hasta el Macizo de Peña Ubiña para ascender una de las cumbres emblemáticas de la Cordillera Cantábrica.

SITUACIÓN
Macizo de Peña Ubiña. Cordillera Cantábrica.


Picos del Fontan y Peña Ubiña en el descenso del Morro Negro (2.151 m).


PUNTO DE PARTIDA
Barrio de Abajo perteneciente a Torrebarrio.

Desde el P.K. 6,5 de la carretera LE-481, a la entrada del Barrio de Abajo del pueblo de Torrebarrio, entrar en el pueblo por la calle principal y continuar por ella hasta llegar a una plaza con una fuente. Junto a esta plaza, donde existe un cartel indicador de las rutas existentes en esta zona, comienza una carretera-pista que sale del pueblo en dirección Este. Se puede aparcar el coche en la misma plaza o en las proximidades de la pista.

Torrebarrio está formado por tres barrios: Barrio la Cubilla, Barrio de Abajo y Barrio de la Vega, por lo que es fácil equivocarse de "Barrio" para llegar al punto de partida, obviando el Barrio de Abajo para continuar por el desvío hacia el Barrio de la Cubilla.

Para llegar a Torrebarrio (León), ver la GUIA REPSOL.


CARTOGRAFÍA
Macizo de Peña Ubiña 1:25.000. Ediciones Adrados.

MAPA


RESUMEN
DESNIVEL: 1.200 metros (+/-)
DISTANCIA TOTAL: 11 km.
TIEMPO TOTAL: 09:00 horas.
DIFICULTAD: Fácil Superior (F+).
Diversos pasos de grado I+ por la canal de roca descompuesta y bastante inclinada de la Cara SE de Peña Ubiña, donde la caída de piedras es inevitable, por lo que es necesario extremar la precaución.
Itinerario por pista y sendero hasta las inmediaciones del collado existente entre Peña Ubiña y Peña Ubiña Pequeña, punto donde comienza la larga pedrera en dirección NE, que nos llevará hasta la canal.

MATERIAL: Casco recomendable.

ASCENSIÓN
Termina una semana increíble en Somiedo: El Cornón, Morro Negro, Peña Cualmarce - Peña Calabazosa - Peña La Cueva, El Mocoso... como guinda del pastel, hoy nos decantamos por Peña Ubiña, con la que llevamos soñando ya algún tiempo.

Tras dar unas cuantas vueltas entre un barrio y otro barrio de Torrebarrio, llegamos a una plaza situada muy cerca del comienzo de la pista por la que tenemos que ascender y donde parece que podemos dejar el coche... desde aquí ya vemos la imponente Peña Ubiña, que nos ha acompañado todos estos días en la distancia desde las cumbres de Somiedo.


Al bajar del coche, Peña Ubiña se muestra así.


Después de preparar las mochilas, nos encaminamos por la pista que sale del pueblo en dirección Este y que asciende, en todo momento, en dirección al collado existente entre la Ubiña y la Ubiña Pequeña.

Al contrario que los últimos días en Somiedo, el sol aprieta con fuerza y hace bastante calor por lo que confiamos en que el tiempo nos acompañe en la jornada de hoy.

La ascensión discurre por la pista en todo momento por donde vamos ganando altura ligeramente, mientras nos cruzamos con algún pastor de la zona.


Que vigila a su rebaño.


Nosostros continuamos el ascenso por la pista, sin posibilidad de pérdida, observando la Ubiña cada vez más cerca.

Peña Ubiña nos espera.


Acompañada de los Picos del Fontan.


Unos metros más arriba, la pista se bifurca y nos encaminamos por la pista de la derecha, que bordea Peña Ubiña por su Cara SW, en dirección al collado entre las dos Ubiñas, la pequeña y la grande.

Cara Oeste de Peña Ubiña desde aquí.


Algunas cumbres en la Cantábrica más occidental.


Y otras un poco más cercanas.


Mientras bordeamos la Cara SW de la Ubiña.


Ahora ya fuera de la pista.


Con ligeros rastros de senda.


Peña Ubiña impresiona desde cualquier perspectiva.


Por suerte, encontramos alguna señalización.


Que nos marca el camino a seguir en dirección al collado.


Por allí hemos estado estos días.


Ubiña Pequeña.


Mientras contemplamos las canales de la Cara Sur de su hermana mayor.


Caos de rocas.


Avanzamos en busca de esas zetas.


Un vistazo atrás.


Preciosa Ubiña Pequeña.


Ganando altura rápidamente.


No podemos parar de mirar a la Ubiña.


Hasta alcanzar el collado entre las dos Ubiñas.


Una vez en el collado, nos encaminamos en dirección NE, siguiendo el rastro de una marcada senda, evitando el ascenso por la Arista Sur de Peña Ubiña que comienza en este punto.

Peña Cerreos desde aquí.


Y el sendero por el que vamos ascendiendo.


Con la Ubiña Pequeña de fondo...


... en panorámica.


La Pequeña va quedando ahí abajo.


Al igual que la propia Peña Cerreos.


Mientras nosotros seguimos nuestro camino por esta pedrera infernal.


Viendo lo que nos queda por delante.


Sin rastro de hitos por ningún lado, la ascensión se complica ya que el terreno es muy inestable, por lo que vamos avanzando asegurando cada paso y cada agarre, para no provocar la caída de demasiadas rocas a nuestro paso, algunas de gran tamaño.

Mane se retrasa.


Usando las manos en algún punto.


Ascendiendo con ciudado.


Disfrutando de las vistas.


Aunque Mane no se encuentra muy cómodo desde hace un rato.


A unos 150 metros de la cima, Mane me dice que no quiere seguir ascendiendo porque no se encuentra bien y como no llevamos casco, la incesante caída de piedras y rocas le está poniendo muy nervioso... además, ayer se abrasó la colleja durante la ascensión a El Mocoso y le duele bastante la cabeza... :(

Como nos queda muy poco para llegar para llegar a la cima, yo decido continuar hasta la misma mientras él me espera resguardado de la caída de piedras, si eso es posible...

Asciendo por la canal lo más rápido que puedo, y unos metros más arriba, alcanzo el primer nevero del día por el que asciendo con ciudado hasta llegar de nuevo a la roca.


Desde donde ya veo el vértice geodésico y lo que me queda para la cima.


Las cumbres hacia el Sur, lástima que el día no está muy claro.


Picos del Fontán hacia el Norte... con una nube de mosquitos...


... ahora en vertical.


La Ubiña Pequeña parece realmente pequeña.


Mientras tanto, sigo avanzando hacia la cumbre.


Bonitas vistas desde la cresta.


Estéticos Picos del Fontán.


Pensando en Mane, que me espera unos metros más abajo.


Hasta alcanzar el vértice geodésico que marca el punto más alto.


Estoy en Peña Ubiña, una de las grandes de la Cordillera Cantábrica!!! La vista es soberbia en todas direcciones salvo por las nubes de evolución que cubren algunas cumbre de alrededor y que me impide hacer mejores fotos.

Cima de Peña Ubiña (2.417 m).


Picos del Fontán de nuevo.


Mar Cantábrico se intuye desde aquí.


Recuerdos en el punto más alto.


Buena caída desde aquí.


Ahora unos metros más abajo de la cima.


Las cumbres del Parque Natural de Somiedo, donde hemos estado estos días.


Una canal de descenso por la Cara Oeste de la Ubiña.


Ubiña Pequeña desde la cima de la Ubiña.


Las cumbres de la Cordillera Cantábrica más oriental que apenas conozco.


La cima de Peña Ubiña desde otra perspectiva.


Preciosa arista a la cumbre, para la próxima ocasión.


Es hora de bajar ya que Mane debe estar preocupado y además me queda realizar el descenso por la parte más expuesta de la canal hasta llegar al lugar donde me estará esperando impaciente.

Me encamino de nuevo hasta el vértice.


Echando un vistazo hacia atrás antes de llegar.


Contemplando de nuevo los Picos del Fontán...


... no hay palabras.


Me despido de la cima, repleta de placas conmemorativas y algún que otro buzón donde ni me entretengo a mirar, iniciando el descenso por la ancha cresta por la que he subido hasta aquí.

Cumbres desconocidas, si alguien me ayuda...


El vértice ya queda atrás.


Mientras contemplo la salida de una canal en la Cara Norte.


Desde este punto, desciendo por donde he subido con extremado cuidado, pero aun así, la caída de piedras es inevitable ya que la roca está muy suelta y éstas bajan rodando hasta la base de la pedrera.

Tras descender la parte más delicada de la canal, llego hasta el lugar donde está Mane, que me espera algo preocupado por la continua caída de piedras, e iniciamos el descenso sin entretenernos.


Destrepando con ciudado.


Ubiña Pequeña.


Mientras las brumas hacen acto de presencia.


Como no hay ni rastro de hitos, sobre la marcha decidimos descender directamente hasta el final de la pedrera para parar a comer en la pradera existente a los pies de Peña Ubiña.

Ahora continuamos andando.


Curiosas estampas.


Hacia la base de la pedrera.


Que parece no tener fin.


Algo cansados por la tensión del descenso para intentar no bajar rodando de cabeza, llegamos al final de la pedrera donde paramos a comer y descansar un rato antes de continuar... mientras comemos, decidimos dejar para mejor ocasión la ascensión a la Ubiña Pequeña y "perrear" un rato contemplando el paisaje.

Preciosa Ubiña Pequeña.


Por ahí hemos descendido.


Las nubes lo cubren todo.


Pero la Ubiña Pequeña se resiste.


Tras más de 1 hora de descanso y relax decidimos reanudar la marcha sin perder más tiempo ya que es bastante tarde y es más que probable que lleguemos casi de noche al coche.

No sin antes echar un último vistazo.


Ubiña Pequeña nos vigila.


Mares de nubes.


A media tarde.


Escapando de esas nubes bajas.


Hasta que llegamos de nuevo al collado.


Somiedo.


Y la Cantábrica más oriental.


Desde este punto, nos encaminamos en busca de los rastros de sendero por donde hemos ascendido hasta el collado hace ya unas horas.

Nos despedimos de la hermana pequeña.


Descendiendo por la base de la hermana mayor.


Ésto es una maravilla.


Siguiendo los rastros de sendero por donde hemos subido hace unas horas.


Verdes valles al atardecer.


Una pose antes de continuar.


Numerosas cumbres hacia el Este.


Mientras la Ubiña Pequeña desaparece tras las nubes.


Que también cubren esa cumbre que llama nuestra atención y que no sabemos cual es.


Siguiendo nuestros pasos, llegamos a la pista por la que hemos ascendido y que nos conducirá hasta Torrebarrio sin posibilidad de pérdida.

Cara Oeste de los Picos del Fontán...


... en panorámica.


Peña Ubiña.


Astro rey.


Sombras sobre el valle...


... a estas horas de la tarde.


Estética caliza.


Mientras nos vamos aproximando a Torrebarrio.


Con su diferentes Barrios.


El sol se despide hasta mañana.


Esta cigüeña se prepara para pasar la noche.


Desde este punto y con la tenue luz del atardecer, continuamos el descenso por la pista hasta llegar a Torrebarrio casi a oscuras y hasta la plaza donde hemos aparcado el coche.

Nuestra semana de vacaciones en Somiedo y sus alrededores ha terminado y la vuelta a Madrid será dura... pero eso será mañana.... :)



Para consultar otras Ascensiones en la Cordillera Cantábrica, pinchad en este enlace: INDICE DE ASCENSIONES POR SISTEMAS.